Adaptado al espacio
Las medidas y la distribución se contrastan con la estancia y tus prioridades.
Diseñado para el espacio, los materiales y el montaje acordados
Dormitorios infantiles a medida en Barcelona. Guardar, jugar, descansar y estudiar requieren zonas accesibles. Se revisan estabilidad, fijaciones y detalles según la edad y el uso previsto.
Los juguetes, libros y ropa que el niño busca cada día deberían quedar donde pueda cogerlos. Empezamos por su edad y por la superficie libre para jugar, no por llenar la pared de armarios.
Las medidas y la distribución se contrastan con la estancia y tus prioridades.
Comparamos materiales y herrajes adecuados antes de aprobar la especificación.
El presupuesto identifica mobiliario, montaje y trabajos opcionales o separados.
Tu responsable coordina las dudas sobre la propuesta y los siguientes pasos.
Así conectamos la primera estimación con el montaje. Las medidas y la especificación se confirman antes de cerrar el precio.
Comparte la dirección, fotos de la estancia, medidas orientativas y el mueble que imaginas. Te damos una cifra inicial sujeta a comprobar el espacio.
Tomamos las cotas necesarias y revisamos paredes, instalaciones y el recorrido de entrada de las piezas al edificio.
Si el encargo necesita planos o desarrollo de diseño, los preparamos tras medir. Este trabajo no tiene coste adicional si nos contratas la fabricación según ese proyecto.
Con distribución y especificación acordadas, dejamos por escrito materiales, herrajes, entrega, montaje e importe final.
Confirmas la propuesta y abonas el anticipo indicado en el presupuesto. Con ello se autoriza la orden de producción.
Cortamos, acabamos y preparamos los componentes conforme a los planos y medidas aprobados.
El equipo transporta y monta el mobiliario; después regula frentes, bisagras y encuentros visibles.
Antes de cerrar el trabajo comprobamos contigo puertas, cajones y acabados, y anotamos cualquier ajuste pendiente.

Soy Joaquín Pardo. Si un pilar, un hueco o una pared difícil limita tu casa, enséñamelo. Podemos empezar por lo que necesitas guardar y estudiar cómo aprovechar el espacio sin recargarlo.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
La habitación cambia deprisa. Medimos la cama y los muebles actuales y distinguimos qué conviene fijar ahora de lo que podrá moverse después.
Cajones bajos y baldas accesibles permiten guardar sin depender siempre de un adulto.
La cama, el armario y la puerta se dibujan abiertos para reservar una zona de juego sin obstáculos.
Una balda regulable o un módulo independiente admite cambios de libros, ropa y actividades.
Se revisan estabilidad, anclajes y detalles de uso según el mueble y la edad prevista.
Dieciséis configuraciones para visualizar diferentes distribuciones, acabados y formas de integrar la solución en un espacio real.
La primera distribución tiene que funcionar hoy y permitir ajustes cuando cambie la rutina.
La cama y el suelo libre se fijan antes de añadir más muebles.
El interior del armario se puede repartir para prendas pequeñas sin perder utilidad más adelante.
Se reserva pared, luz y tomas para una mesa que tendrá sentido cuando se use de verdad.
Puedes empezar con medidas aproximadas. Te indicaremos qué comprobar antes de preparar la especificación final.
Fotos y medidas orientativas muestran la zona disponible, las puertas y las instalaciones próximas.
Explica qué debe resolver el mueble y qué falta en la solución actual.
Envía algunos ejemplos y señala los detalles que te interesan.
Indica dirección, fecha deseada y trabajos previstos antes del montaje.
Valoramos la información, aclaramos el alcance e identificamos lo que falta. La consulta no genera un precio automático.
La propuesta recoge diseño, especificación, precio y condiciones de montaje tras las comprobaciones necesarias.
Envía lo que ya tengas. Te diremos qué foto, medida o decisión ayuda a avanzar.
Enviar fotos y medidas →
La superficie, el soporte, los cantos y los herrajes deben funcionar como un conjunto.
Las prestaciones y los cuidados se comprueban en la documentación de la especificación seleccionada.
Depende de la edad y del espacio. Podemos reservar su ubicación sin quitar ahora la zona de juego.
Algunas baldas y barras se pueden prever regulables. Lo concretamos al definir el sistema y los objetos que guardará.
Revisamos pared, fijaciones y uso previsto antes de fabricar e instalar; los detalles se ajustan a cada pieza.
Mándanos fotos, medidas aproximadas y una lista de los muebles que se quedan. Indica si ahora falta sitio para jugar, guardar o dormir.
La habitación de un niño cambia de juego a estudio. Dejamos espacio libre en el suelo y pensamos qué baldas o módulos podrán ajustarse con el tiempo.
Cantos, fijaciones y aperturas se eligen considerando la edad y el uso real. Revisamos estabilidad y acceso a cajones antes de decidir el frente.
Si se integra cama, escritorio y armario, dibujamos las tres funciones con puertas abiertas. El mobiliario no debe impedir luz natural ni circulación.
Dinos edad, necesidades de almacenaje, tamaño de cama y muebles que permanecerán. Fotos y medidas ayudan a preparar la propuesta.