Mueble con la cama presente
Diseñamos alrededor del colchón y otros muebles que permanecerán.
Diseñado para el espacio, los materiales y el montaje acordados
En el dormitorio, el ancho que queda junto a la cama importa tanto como el del armario. Trazamos aperturas, paso y puntos de luz antes de escoger cabecero, mesillas o almacenaje alto.
Definimos medidas, capacidad, acabados y montaje antes de fabricar para que cada decisión responda al espacio y al uso reales.
Diseñamos alrededor del colchón y otros muebles que permanecerán.
La puerta del armario no debe chocar con mesillas ni bloquear el paso.
Comparamos muestras con suelo y textiles en la luz de esa habitación.
Cabecero, armario y apoyo pueden compartir un detalle sin convertirse en un bloque uniforme.
Así conectamos la primera estimación con el montaje. Las medidas y la especificación se confirman antes de cerrar el precio.
Comparte la dirección, fotos de la estancia, medidas orientativas y el mueble que imaginas. Te damos una cifra inicial sujeta a comprobar el espacio.
Tomamos las cotas necesarias y revisamos paredes, instalaciones y el recorrido de entrada de las piezas al edificio.
Si el encargo necesita planos o desarrollo de diseño, los preparamos tras medir. Este trabajo no tiene coste adicional si nos contratas la fabricación según ese proyecto.
Con distribución y especificación acordadas, dejamos por escrito materiales, herrajes, entrega, montaje e importe final.
Confirmas la propuesta y abonas el anticipo indicado en el presupuesto. Con ello se autoriza la orden de producción.
Cortamos, acabamos y preparamos los componentes conforme a los planos y medidas aprobados.
El equipo transporta y monta el mobiliario; después regula frentes, bisagras y encuentros visibles.
Antes de cerrar el trabajo comprobamos contigo puertas, cajones y acabados, y anotamos cualquier ajuste pendiente.

Soy Joaquín Pardo. Si un pilar, un hueco o una pared difícil limita tu casa, enséñamelo. Podemos empezar por lo que necesitas guardar y estudiar cómo aprovechar el espacio sin recargarlo.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
Podemos coordinar varias piezas, pero cada una necesita una función y espacio para usarse con comodidad.
Con la cama colocada, comprobamos cuánto espacio queda para caminar y abrir cajones.
No tienen por qué ser iguales: pueden responder a enchufes, lectura y objetos de cada persona.
Un arcón o un módulo sobre la cama se valora junto a la facilidad real de abrirlo y limpiarlo.
Revisamos puntos eléctricos y altura de lámparas antes de fijar paneles y apoyos.
Dieciséis configuraciones para visualizar diferentes distribuciones, acabados y formas de integrar la solución en un espacio real.
No son paquetes cerrados: la elección depende de lo que convenga conservar, fabricar e instalar.
Un cabecero o dos mesillas pueden resolver enchufes y pequeños objetos sin rehacer toda la estancia.
Dibujar aperturas con la cama colocada permite repartir armarios, cajones y circulación.
Pendientes, pilares y puertas cercanas obligan a decidir dónde conviene un módulo bajo o estrecho.
La cama marca gran parte del plano. Necesitamos verla en relación con puertas, cajones y puntos de luz para decidir qué cabe sin restar comodidad.
Envía medida del colchón, posición prevista y distancias aproximadas a ambos lados.
Fotos de armario, cómoda o escritorio ayudan a no duplicar almacenaje ni bloquear su uso.
Indica dónde están enchufes, interruptores y lámparas que quieres conservar o añadir.
Ropa, libros y dispositivos determinan si conviene mesilla, cajón o balda abierta.
Valoramos la información, aclaramos el alcance e identificamos lo que falta. La consulta no genera un precio automático.
La propuesta recoge diseño, especificación, precio y condiciones de montaje tras las comprobaciones necesarias.
Envía lo que ya tengas. Te diremos qué foto, medida o decisión ayuda a avanzar.
Enviar fotos y medidas →
Antes de igualar todas las piezas, valoramos qué se toca cada día y qué debe quedar fácil de limpiar.
No se instala iluminación sin definir antes alimentación, interruptor y acceso para sustituir componentes.
Sí. Necesitamos medidas de base y colchón, además de fotos desde la puerta y la pared del cabecero.
No. Podemos mantener una línea visual común y adaptar capacidad y tamaño a cada lado.
Depende de altura, fijación y acceso. Comprobamos esos puntos antes de decidir un módulo sobre la cama.
Revisaremos la consulta y te contactaremos para aclarar el alcance y los siguientes pasos. Enviar el formulario no implica contratar.
Cabecero, mesitas, cómoda y armario pueden compartir medidas y acabados sin convertirse en una sola pieza rígida. La cama y el paso alrededor marcan la distribución.
Comprobamos enchufes, luces de lectura y apertura de cajones antes de definir el cabecero. Si hay dos usuarios, repartimos almacenaje según sus hábitos, no por simetría automática.
Un dormitorio de invitados, juvenil o de matrimonio plantea usos distintos. La decisión de cama y armario debe responder a quién ocupará la estancia y con qué frecuencia.
Envíanos plano o fotos desde las esquinas, tamaño del colchón y muebles que conservarás. Tomaremos las medidas definitivas antes de cerrar el proyecto.