Paso delante del armario
No hace falta reservar el arco de giro de una puerta, pero sí espacio para estar y utilizar el interior.
Diseñado para el espacio, los materiales y el montaje acordados
Una corredera libera espacio delante del armario, pero siempre deja parte del interior tapado. Dibujamos el recorrido de cada hoja y la posición de cajones antes de decidir cuántas puertas hacen falta.
Guías y frentes se comparan por peso, suavidad de movimiento y facilidad de limpieza. Si hay cajones interiores, su posición y extracción se validan con todas las hojas dibujadas.
No hace falta reservar el arco de giro de una puerta, pero sí espacio para estar y utilizar el interior.
La posición de cada hoja se compara con el ancho y recorrido de los cajones interiores.
Guías y solape restan profundidad; medimos el hueco útil antes de prometer una zona de colgado.
Altura, material y peso determinan sistema, perfil y regulación de las puertas.
Así conectamos la primera estimación con el montaje. Las medidas y la especificación se confirman antes de cerrar el precio.
Comparte la dirección, fotos de la estancia, medidas orientativas y el mueble que imaginas. Te damos una cifra inicial sujeta a comprobar el espacio.
Tomamos las cotas necesarias y revisamos paredes, instalaciones y el recorrido de entrada de las piezas al edificio.
Si el encargo necesita planos o desarrollo de diseño, los preparamos tras medir. Este trabajo no tiene coste adicional si nos contratas la fabricación según ese proyecto.
Con distribución y especificación acordadas, dejamos por escrito materiales, herrajes, entrega, montaje e importe final.
Confirmas la propuesta y abonas el anticipo indicado en el presupuesto. Con ello se autoriza la orden de producción.
Cortamos, acabamos y preparamos los componentes conforme a los planos y medidas aprobados.
El equipo transporta y monta el mobiliario; después regula frentes, bisagras y encuentros visibles.
Antes de cerrar el trabajo comprobamos contigo puertas, cajones y acabados, y anotamos cualquier ajuste pendiente.

Soy Joaquín Pardo. Si un pilar, un hueco o una pared difícil limita tu casa, enséñamelo. Podemos empezar por lo que necesitas guardar y estudiar cómo aprovechar el espacio sin recargarlo.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
Dieciséis configuraciones para visualizar diferentes distribuciones, acabados y formas de integrar la solución en un espacio real.
El número de hojas no es una decisión solo estética: afecta a qué tramo queda libre y al peso de cada pieza.
| Configuración | Suele resolver | Comprobación crítica |
|---|---|---|
| Dos hojas | Una de las dos zonas se abre cada vez | Comprueba si un cajón central queda bloqueado por el solape. |
| Tres hojas | Permite combinar zonas en un frente largo | Dibuja las tres posiciones para saber qué módulos se alcanzan. |
| Cuatro hojas | Reparte el peso en una pared extensa | Cuenta guías, cruces y juntas antes de definir el interior. |
| Hasta el techo | Oculta altillo tras una línea continua | Verifica rigidez, transporte y margen superior de montaje. |
| Con espejo | Añade reflejo sin ocupar otra pared | Considera peso, seguridad del frente y forma de limpiarlo. |
| Materiales combinados | Mezcla superficies visibles en una hoja | Alinea espesores y uniones con el sistema de deslizamiento. |
La corredera gana circulación, pero primero calculamos qué parte interior quedará siempre tapada.
La hoja se mueve en su carril y evita invadir la habitación, algo útil junto a una cama.
Colocamos extracción y accesorios donde las hojas permitan abrirlos por completo.
Dos o tres frentes cambian el acceso simultáneo y el peso de cada pieza.
El carril se especifica para la carga y debe poder limpiarse y regularse después.
La masa del frente y el uso esperado determinan el sistema de rodadura.
Guías y solapes ocupan fondo que no puede contarse como almacenaje.
Si el techo o suelo está desnivelado, el remate y el margen de regulación se deciden tras medir.
No necesariamente. El sistema de guías y solapes ocupa profundidad; se calcula el fondo útil.
Sí, si se colocan donde la apertura de las hojas permita extraerlos por completo.
Depende del ancho, peso de cada frente y acceso requerido a las zonas interiores.
Fotografía el frente, la cama o muebles próximos y el hueco completo. Añade ancho y altura aproximados y qué cajones o zonas de colgar necesitas.
Una puerta corredera no invade la habitación al abrir, pero los paneles se solapan. Colocamos cajones y barras para que ese solape no estorbe el uso diario.
El carril, el sistema de guiado y el peso de cada hoja se eligen en conjunto. Una fachada larga necesita divisiones pensadas para moverse con estabilidad.
Comprobamos suelo y techo, además de enchufes y rodapiés. Si el hueco está fuera de escuadra, el remate debe absorber la diferencia sin deformar los paneles.
Para valorar la solución necesitamos ancho, alto, fondo y foto frontal. La visita confirma medidas y acceso antes de cerrar el presupuesto.