Equipos elegidos con medidas
Ancho de frigorífico, lavavajillas y horno condiciona el reparto; trabajamos con modelos concretos.
Diseñado para el espacio, los materiales y el montaje acordados
En una cocina pequeña, un armario extra puede quitar la superficie en la que se prepara la comida. Antes de decidir módulos, anotamos qué aparatos se usan de verdad, dónde se lavan los platos y qué paso debe quedar hasta la puerta.
No llenamos cada rincón por sistema. Reservamos sitio para trabajar, abrir equipos y movernos con comodidad.
Ancho de frigorífico, lavavajillas y horno condiciona el reparto; trabajamos con modelos concretos.
Un lavavajillas abierto no debe bloquear el acceso a fregadero, cajones o salida.
La parte superior puede guardar lo ocasional; lo de cada día queda a una altura cómoda.
Se estudia qué aporta un alto más y cuánto oscurece o estrecha el espacio.
Así conectamos la primera estimación con el montaje. Las medidas y la especificación se confirman antes de cerrar el precio.
Comparte la dirección, fotos de la estancia, medidas orientativas y el mueble que imaginas. Te damos una cifra inicial sujeta a comprobar el espacio.
Tomamos las cotas necesarias y revisamos paredes, instalaciones y el recorrido de entrada de las piezas al edificio.
Si el encargo necesita planos o desarrollo de diseño, los preparamos tras medir. Este trabajo no tiene coste adicional si nos contratas la fabricación según ese proyecto.
Con distribución y especificación acordadas, dejamos por escrito materiales, herrajes, entrega, montaje e importe final.
Confirmas la propuesta y abonas el anticipo indicado en el presupuesto. Con ello se autoriza la orden de producción.
Cortamos, acabamos y preparamos los componentes conforme a los planos y medidas aprobados.
El equipo transporta y monta el mobiliario; después regula frentes, bisagras y encuentros visibles.
Antes de cerrar el trabajo comprobamos contigo puertas, cajones y acabados, y anotamos cualquier ajuste pendiente.

Soy Joaquín Pardo. Si un pilar, un hueco o una pared difícil limita tu casa, enséñamelo. Podemos empezar por lo que necesitas guardar y estudiar cómo aprovechar el espacio sin recargarlo.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
Cocinar requiere apoyar, lavar y retirar cosas. El almacenaje en altura solo compensa si lo cotidiano sigue al alcance.
Si el espacio es limitado, primero acordamos equipos y capacidad que no se pueden perder.
Entre fregadero y cocción conviene conservar un apoyo útil, aunque eso obligue a reducir un armario.
Un cajón bien situado puede servir más que un mecanismo complejo en una esquina pequeña.
Dieciséis configuraciones para visualizar diferentes distribuciones, acabados y formas de integrar la solución en un espacio real.
Módulos compactos, aparatos especiales y herrajes de esquina se valoran por su utilidad real.
Concentrar agua, cocción y frío deja libre el resto de una estancia pequeña.
Una L o dos líneas permiten separar lavado y cocción si las puertas dejan paso suficiente.
Puertas plegables, mesa abatible o lavandería exigen detalles y conexiones previstos desde el inicio.
Unos centímetros afectan al paso, al electrodoméstico y al tramo libre de encimera. Con fotos y un croquis podemos decidir qué medir con precisión en la visita.
Indica hacia dónde abren y qué espacio ocupa cada hoja en uso.
Separa los equipos imprescindibles de los que podrías reubicar o cambiar de tamaño.
Marca dónde lavas y cocinas ahora, y qué superficie libre necesitas entre ambos.
Fotos laterales muestran si un mueble alto bloquearía luz o dificultaría llegar al fondo.
Valoramos la información, aclaramos el alcance e identificamos lo que falta. La consulta no genera un precio automático.
La propuesta recoge diseño, especificación, precio y condiciones de montaje tras las comprobaciones necesarias.
Envía lo que ya tengas. Te diremos qué foto, medida o decisión ayuda a avanzar.
Enviar fotos y medidas →
La elección de acabado llega después de asegurar paso, acceso a cajones y un apoyo de trabajo suficiente.
Un mecanismo de rincón se propone solo si añade acceso útil frente a una solución más sencilla.
No siempre. Comparamos capacidad y hábitos reales antes de sacrificar horno, lavavajillas o frigorífico que utilizas a diario.
Envíanos fotos, medidas de cada pared y la lista de electrodomésticos necesarios. Revisaremos la información y te explicaremos el siguiente paso.
En una cocina estrecha medimos el paso con horno, lavavajillas y cajones abiertos. Una distribución que parece compacta sobre papel puede resultar incómoda si dos frentes compiten por el mismo espacio.
Agrupamos los objetos que usas a diario cerca de la preparación y reservamos las zonas altas para lo ocasional. Así evitamos llenar la encimera con almacenaje que no funciona.
Los electrodomésticos compactos pueden ayudar, pero solo si su capacidad responde a tus hábitos. Comparamos dimensiones reales y ventilación antes de cerrar los huecos de fabricación.
Envíanos fotos desde cada extremo, ancho aproximado, posición de puertas y equipos existentes. La solución final depende de medir instalaciones y comprobar la estancia.