Estado documentado
Fotos y visita permiten distinguir cuerpos aprovechables de piezas que conviene sustituir.
Diseñado para el espacio, los materiales y el montaje acordados
Una cocina puede necesitar mejores cajones o luz sobre la encimera sin pedir una demolición completa. Revisamos primero qué cuerpos y conexiones funcionan; después comparamos cambios concretos que mejoren su uso.
Conservar tiene sentido cuando la estructura está firme y la distribución no obliga a cruzarse para cada tarea.
Fotos y visita permiten distinguir cuerpos aprovechables de piezas que conviene sustituir.
Cajones que no abren bien o una zona oscura pueden importar más que el color de los frentes.
Medimos cada hueco y confirmamos taladros, aparatos y encuentros con la encimera.
El presupuesto identifica qué se conserva, qué se retira y qué se instala nuevo.
Así conectamos la primera estimación con el montaje. Las medidas y la especificación se confirman antes de cerrar el precio.
Comparte la dirección, fotos de la estancia, medidas orientativas y el mueble que imaginas. Te damos una cifra inicial sujeta a comprobar el espacio.
Tomamos las cotas necesarias y revisamos paredes, instalaciones y el recorrido de entrada de las piezas al edificio.
Si el encargo necesita planos o desarrollo de diseño, los preparamos tras medir. Este trabajo no tiene coste adicional si nos contratas la fabricación según ese proyecto.
Con distribución y especificación acordadas, dejamos por escrito materiales, herrajes, entrega, montaje e importe final.
Confirmas la propuesta y abonas el anticipo indicado en el presupuesto. Con ello se autoriza la orden de producción.
Cortamos, acabamos y preparamos los componentes conforme a los planos y medidas aprobados.
El equipo transporta y monta el mobiliario; después regula frentes, bisagras y encuentros visibles.
Antes de cerrar el trabajo comprobamos contigo puertas, cajones y acabados, y anotamos cualquier ajuste pendiente.

Soy Joaquín Pardo. Si un pilar, un hueco o una pared difícil limita tu casa, enséñamelo. Podemos empezar por lo que necesitas guardar y estudiar cómo aprovechar el espacio sin recargarlo.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
Comprobamos humedad, bisagras, guías, nivel y encimera. Una puerta nueva no resolverá un problema de fondo.
Fijación, humedad y nivel deciden si vale la pena invertir en nuevos interiores o puertas.
Guías de extracción y herrajes adecuados hacen accesible el fondo sin cambiar toda la cocina.
Una línea bajo los altos puede mejorar la preparación si se prevén alimentación y mantenimiento.
Dieciséis configuraciones para visualizar diferentes distribuciones, acabados y formas de integrar la solución en un espacio real.
El alcance se decide después de comprobar lo que ya está instalado y lo que realmente molesta al usarlo.
Bisagras, guías y cajones se sustituyen allí donde han dejado de funcionar bien.
Puertas, costados y quizá encimera cambian, conservando la distribución que todavía sirve.
Iluminación, interiores y aparatos se coordinan sin asumir que todo el mobiliario deba desaparecer.
Antes de proponer puertas o cajones nuevos, miramos el estado de los cuerpos. Renovar piezas que aún funcionan puede ser sensato; cubrir daños de humedad, no.
Muestra bajos, altos, bisagras y zonas próximas al fregadero para revisar desgaste.
Dinos si conservas encimera, electrodomésticos, fregadero y distribución.
Cajones duros, poca luz o puertas dañadas exigen intervenciones diferentes.
Anchos y alturas orientativos ayudan; la fabricación se confirma sobre los muebles existentes.
Valoramos la información, aclaramos el alcance e identificamos lo que falta. La consulta no genera un precio automático.
La propuesta recoge diseño, especificación, precio y condiciones de montaje tras las comprobaciones necesarias.
Envía lo que ya tengas. Te diremos qué foto, medida o decisión ayuda a avanzar.
Enviar fotos y medidas →
La compatibilidad con los cuerpos existentes importa tanto como el color del frente nuevo.
Si un cuerpo tiene humedad o falla su fijación, se valora su reparación o sustitución antes de colocar frentes nuevos.
Si los cuerpos están dañados o la distribución impide trabajar bien, renovar solo el aspecto puede salir caro. Comparamos ambos alcances tras revisar la cocina.
Envíanos fotos de la cocina y una lista de lo que quieres mejorar o conservar. Revisaremos la información y te explicaremos el siguiente paso.
No toda cocina necesita desmontarse por completo. Revisamos estado de las cajas, distribución actual y puntos de desgaste para decidir si conviene cambiar frentes, módulos concretos o el conjunto.
Al conservar una encimera o electrodomésticos, las nuevas piezas deben respetar sus cotas. Fotografías de uniones, bisagras y laterales ayudan a detectar incompatibilidades antes de medir.
El acabado nuevo se compara con pavimento y revestimientos que permanecen. También comprobamos tiradores y aperturas para que la actualización no introduzca roces.
Explica qué parte te incomoda hoy y qué deseas mantener. Prepararemos opciones con partidas claras; la compatibilidad final se confirma en la visita.