Instalaciones localizadas
Los modelos de aparatos y su posición se acuerdan antes de fijar las tomas definitivas.
Diseñado para el espacio, los materiales y el montaje acordados
Si una cocina cambia de distribución, los muebles deben encajar con las nuevas tomas y con la secuencia de obra. Acordamos qué trabajos corresponden a la carpintería y cuáles ejecutarán los demás oficios antes de cerrar planos y fechas.
Mover fregadero o placa cambia instalaciones. Las medidas finales se toman cuando las superficies que recibirán el mobiliario ya están definidas.
Los modelos de aparatos y su posición se acuerdan antes de fijar las tomas definitivas.
Una pared sin terminar puede cambiar de cota después del revestimiento. Confirmamos cuándo se puede medir.
Retirada, albañilería, electricidad, fontanería, encimera y muebles se separan según el encargo.
Indicamos qué superficies y conexiones deben estar listas para entrar a instalar.
Así conectamos la primera estimación con el montaje. Las medidas y la especificación se confirman antes de cerrar el precio.
Comparte la dirección, fotos de la estancia, medidas orientativas y el mueble que imaginas. Te damos una cifra inicial sujeta a comprobar el espacio.
Tomamos las cotas necesarias y revisamos paredes, instalaciones y el recorrido de entrada de las piezas al edificio.
Si el encargo necesita planos o desarrollo de diseño, los preparamos tras medir. Este trabajo no tiene coste adicional si nos contratas la fabricación según ese proyecto.
Con distribución y especificación acordadas, dejamos por escrito materiales, herrajes, entrega, montaje e importe final.
Confirmas la propuesta y abonas el anticipo indicado en el presupuesto. Con ello se autoriza la orden de producción.
Cortamos, acabamos y preparamos los componentes conforme a los planos y medidas aprobados.
El equipo transporta y monta el mobiliario; después regula frentes, bisagras y encuentros visibles.
Antes de cerrar el trabajo comprobamos contigo puertas, cajones y acabados, y anotamos cualquier ajuste pendiente.

Soy Joaquín Pardo. Si un pilar, un hueco o una pared difícil limita tu casa, enséñamelo. Podemos empezar por lo que necesitas guardar y estudiar cómo aprovechar el espacio sin recargarlo.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
El replanteo incluye puntos de agua, extracción, enchufes y altura de pavimento; cada gremio necesita saber qué debe quedar preparado.
Las fichas técnicas evitan huecos que luego no admiten lavavajillas, horno o campana.
Saber quién deja cada toma preparada reduce esperas y ajustes al montar.
El presupuesto detalla módulos, frentes, herrajes y montaje, sin confundirlos con trabajos de obra.
Dieciséis configuraciones para visualizar diferentes distribuciones, acabados y formas de integrar la solución en un espacio real.
Una nueva distribución afecta a muebles e instalaciones; las partidas se comparan por separado.
Si las instalaciones sirven, los módulos se diseñan para la planta y los equipos elegidos.
Agua, luz y extracción se replantean antes de fabricar el mobiliario.
Pavimento, revestimiento y encimera necesitan encuentros y orden de intervención claros.
Una reforma implica fechas y responsabilidades entre oficios. Definimos qué comprende la carpintería y qué debe quedar preparado por los demás antes del montaje.
Señala los muros, huecos y equipos que cambiarán de posición.
Indica quién ejecutará agua, electricidad y extracción, y cuándo estarán listas para medir.
Las fichas técnicas fijan dimensiones y ventilación antes de confirmar módulos.
Necesitamos saber cuándo estarán terminados suelo, paredes e instalaciones que recibirán los muebles.
Valoramos la información, aclaramos el alcance e identificamos lo que falta. La consulta no genera un precio automático.
La propuesta recoge diseño, especificación, precio y condiciones de montaje tras las comprobaciones necesarias.
Envía lo que ya tengas. Te diremos qué foto, medida o decisión ayuda a avanzar.
Enviar fotos y medidas →
El despiece final depende de medidas posteriores a la obra y de las condiciones reales de montaje.
La propuesta distingue fabricación y montaje de muebles de los trabajos de obra que se acuerden aparte.
El mobiliario es el núcleo de esta propuesta. Demoliciones, instalaciones, revestimientos y otros trabajos se incluyen solo si aparecen expresamente en el alcance acordado.
Envíanos el plano de reforma, los trabajos previstos y quién los coordina. Revisaremos la información y te explicaremos el siguiente paso.
Una reforma integral no se reduce al mobiliario. Antes de presupuestar distinguimos qué trabajos afectan a agua, electricidad, revestimientos y ventilación, y quién será responsable de cada uno.
La distribución nueva se comprueba sobre instalaciones posibles, no solo sobre una imagen. Si quieres mover fregadero o placa, estudiamos qué cambios técnicos harán falta.
El presupuesto debe separar retirada, obra, muebles, encimera, electrodomésticos y montaje cuando esas partidas formen parte del encargo. Así puedes comparar propuestas con el mismo alcance.
Comparte fotos, plano si lo tienes y una lista de elementos que deseas conservar. Tras visitar la cocina confirmamos medidas, coordinación de trabajos y calendario propuesto.